Una tesis de estudiante que se acabó construyendo
La plaza de toros de Estepona se inauguró en 1972, pero su origen es anterior: el arquitecto Juan Mora Urbano la concibió en 1968 como proyecto final de carrera durante sus estudios en Estados Unidos, según documenta el libro académico La Arquitectura del Ocio en la Costa del Sol (Universidad de Málaga, 1982), del historiador de la arquitectura José Miguel Morales Folguera. Lo que empezó como un ejercicio académico se acabó levantando, cuatro años después, junto a la antigua carretera N-340.
El propio Mora Urbano describía el resultado, según recoge esa misma fuente, como «una plástica tectónica producida por la fusión de los volúmenes con la tierra que los sustenta» — una arquitectura orgánica, de blanca opacidad al exterior, que genera una topografía artificial propia en vez de limitarse a ocupar el terreno.
La primera plaza de toros asimétrica del mundo
El dato por el que más se conoce este edificio es que está considerada la primera plaza de toros asimétrica del mundo. Durante años, esa afirmación solo la repetía la web oficial de turismo del Ayuntamiento de Estepona, sin que ninguna fuente taurina o arquitectónica ajena al propio municipio la corroborase. El libro de Morales Folguera —publicado por la Universidad de Málaga, ajeno por completo al Ayuntamiento— la recoge también, con un análisis técnico propio de por qué el edificio merece ese título: es la solución al problema clásico de todo coso taurino, la desigualdad entre los tendidos de sol y de sombra.
El graderío, de planta ovalada, se eleva más en el lado oeste para que, en torno al setenta por ciento del recinto quede protegido del sol a la hora habitual de inicio de las corridas, y prácticamente en su totalidad una hora después. La misma asimetría resuelve además el problema del viento: el lado suroeste, más alto, protege el interior de las rachas de poniente, y es ahí donde se concentran la mayoría de los servicios y asientos.
Más cerca de un estadio que de un coso tradicional
La solución más novedosa, según la misma fuente, fue prescindir de las galerías-túnel perimetrales al ruedo y de buena parte de las escaleras interiores, resolviendo la circulación casi por completo en el exterior — hasta los corrales de los toros, visibles desde fuera en el momento del apartado. Es un rasgo que acerca el edificio al estadio polideportivo moderno más que a la plaza de toros tradicional, aunque conserva la planta circular y la disposición de los muros radiales de los cosos clásicos.
Esa misma versatilidad explica su uso hoy: situada sobre el trazado de la antigua N-340, alberga varios museos municipales y acoge espectáculos culturales, conciertos y competiciones deportivas durante todo el año, no solo en temporada taurina. El matador rondeño Antonio Ordóñez fue su primer empresario. La entrada al recinto es gratuita.
Nota editorial: «Primera plaza de toros asimétrica del mundo» es un título que ningún organismo taurino o arquitectónico neutral ha arbitrado de forma independiente — ni la web municipal ni el libro de Morales Folguera citan una fuente que lo compare sistemáticamente con el resto de plazas de toros del mundo. Lo que sí aporta el libro, y no aportaba la web municipal en solitario, es que la afirmación no nace de un folleto turístico: viene de un análisis arquitectónico académico publicado por una universidad, con el mismo argumento técnico (la solución sol/sombra y viento a través de la asimetría) que la propia web resume. Se mantiene el título por eso — dos fuentes independientes coinciden en la afirmación y en el porqué — pero se presenta aquí como reconocimiento extendido, no como récord certificado por un tercero neutral.
Fuente
turismo.estepona.es (Ayuntamiento de Estepona) / José Miguel Morales Folguera, La Arquitectura del Ocio en la Costa del Sol, Universidad de Málaga, 1982, pp. 184-185, transcrito por n-340.org (proyecto de investigación sobre el patrimonio del corredor N-340, finalista de la XIV Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo, 2018)